Hay muchos estudios que afirman que los gatos negros son los menos adoptados únicamente por el color de su pelo, al vincularse con creencias y superticiones relacionadas con la brujería, la magia negra y la mala suerte.

Las historias de brujería existen desde finales de la Edad Media donde se acusaban a algunas mujeres de brujas y su poder para convertirse en gatos negros, los cuales eran demonizados y quemados en hogueras. De ahí las superticiones.

En la época del renacimiento, y gracias al movimiento romántico del siglo XIX, se empieza a apreciar una ligera aceptación hacia el gato negro, puesto que empieza a aparecer en pinturas, literatura, música, etc. Pero a día de hoy se puede afirmar que todavía hay personas que los rechazan por este motivo.

Otra razón con la que se enfrenta el gato negro de no ser tan adoptable, es que muchas personas consideran que no quedan bien en las fotografías, selfies, etc. Los animales invaden las redes sociales pero pocos son gatos negros.

La dificultad de adopción por ser de color negro, no es algo exclusivo de los gatos, también les ocurre a los perros, tanto que ya se conoce como el «síndrome del perro negro».

Estos son los principales motivos que comporta que el  índice de adopciones de gatos de color negro sea más bajo que el de gatos de colores más claros. Por ello, os mostramos un par de razones para adoptar un gato negro:

La primera y más importante, es porque tienen menos posibilidades que cualquier otro de distinto color y se merecen una oportunidad! Y la segunda, es que son animales muy bonitos y exóticos, con un pelaje brillante y unos ojos amarillos o verdes que hipnotizan.

Así, que por todo ello, si estás pensando en adoptar, dale la oportunidad a un gato negro!