Los primeros 14 días de vida son fundamentales para la supervivencia de los neonatos. Sino están con la madre, el peligro se agrava.

Si te encuentras en la situación de encontrar gatitos en la calle recién nacidos, debes asegurarte muy bien que su madre no esté escondida por los alrededores. Es importante que estén a su lado ya que su vida depende de ello.  Si ella no está, antes de que los gatitos corran peligro ¡recógelos!

Es muy normal que no sepas qué hacer, por eso lo mejor es contactar con un veterinario de inmediato o con una asociación que te pueda asesorar. Sustituir a una madre es difícil, pero con la ayuda adecuada podrás sacarlos adelante.

Igualmente, a nosotros nos gustaría exponerte aquí algunos de los consejos básicos en los que te puedas apoyar para ayudar a estos pequeñines.

  1. Buscar un lugar donde ponerlos a salvo. Podría ser una caja o una cama para gatos con una manta para que se sientan seguros y calentitos. Lo ideal es que estén en una habitación tranquilos, a una temperatura ambiente alta (entre 27 y 32ºC) y una humedad adecuada. Esto es importante ya que corren un alto riesgo de hipotermia, debido a que siendo tan pequeños no termorregulan ni tienen grasa subcutánea.
  2. La alimentación es otro factor fundamental y para ello existen leches para gatitos. Nunca hay que darles leche de vaca desnatada, ni de cabra. Estas les causarían diarrea, lo que les provocaría deshidratación y con ello la muerte. La leche debe ser especial para gatitos y mejor con calostro, ya que reforzarán sus anticuerpos defensores, puesto que cuando nacen solo tienen un 5% de estos anticuerpos. Esta leche se puede comprar en clínicas veterinarias, farmacias y tiendas de productos para mascotas. Es importante que la leche esté a la misma temperatura de los gatitos. Los neonatos en su primera semana de vida, su temperatura corporal oscila entre 35,5 y 37,2ºC, y a partir de la segunda semana, entre 36,1 y 38,7ºC.
    Se prepara un biberón por toma y la que sobra hay que tirarla. No se puede guardar para la siguiente toma. El biberón se da cada 2h durante las dos primeras semanas de vida, incluso por la noche. Después se puede espaciar a cuatro horas.
  3. Defecar y orinar es otro de los factores de cuidado. Después de cada toma hay que estimular a los gatitos con una gasa húmeda calentita, imitando la lengua de su mamá. Suelen hacer caca entre 2 y 3 veces al día.
  4. El control de la temperatura es fundamental. Si el gatito tiene una temperatura inferior a 35ºC no hay que darle de comer, porque no tragará y sus intestinos estarán parados debido a su estado de hipotermia. Primero hay que subirle la temperatura poco a poco y después darle de comer. Si un gatito tiene la temperatura baja hay que aumentarla poco a poco, nunca con un secador o calefactor directo. Lo mejor son las mantas eléctricas, SIEMPRE con una toalla entre la manta y el gatito para evitar quemaduras; las bolsas de agua caliente, también con una toalla de por medio o las bolsas de semillas sin olor.
  5. Controlar el peso. Cada día debe aumentar unos 10 gramos. Si no aumenta, algo le ocurre y se debe consultar al veterinario.
  6. A partir de las 4 semanas se puede introducir un poco de pienso kitten y las dietas húmedas de calidad alta.

 

Como hemos comentado antes, las dos primeras semanas de vida sin la madre, la tasa de mortalidad es alta y esto es debido principalmente a:

Hipotermia: Es importante tener en cuenta que nunca se debe poner al gatito directamente sobre el foco del calor, ya que se puede quemar o alcanzar una temperatura demasiado alta.  No deben subir más de 1º C por hora.

Hipoglucemia: No quieren mamar y duermen mucho. La glucosa se mantiene con tomas de leche regulares. Hay que consultar con el veterinario.

Deshidratación: Es importante que no se salten ninguna toma de leche. Para ayudarles a mantenir una buena hidratación es importante una humedad ambiental del 60%. Los humificadores para las casas ayudan mucho en este caso.

Infecciones bacterianas: Hay un alto riesgo de muerte repentina. La mayoría de infecciones provienen del ambiente. Hay que vigilar mucho la higiene y la manipulación del gatito.

Es importante un seguimiento veterinario para asegurar que todo va bien.